lunes, 6 de abril de 2015
lunes, 30 de marzo de 2015
UNA REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA SEMANA SANTA 2015
Tenemos la suerte de saber, por el evangelio, lo que hizo Jesucristo cada uno de los días de esta semana. Aquí lo tienes. Es la semana más importante de todo el año. Con cada cosa que hizo y dijo, nos quiso enseñar. Habla con Él de eso.
El jueves, viernes y domingo hay Oficios; aunque el jueves y el viernes no es obligatoria la asistencia, ojalá puedas ir los tres días.
LUNES SANTO (30 de Marzo)
¿Qué hizo hoy Jesús? Jesús ha dormido en el pueblo de Betania, en la casa de Lázaro, Marta y María, sus mejores amigos. A media mañana sube andando a Jerusalén, que está a unos cuatro kilómetros. En el camino, como es la hora de comer tiene hambre. Se acerca a una frondosa higuera, llena de hojas, pero en la que no hay higos, entonces la secó por no tener frutos. Al llegar a Jerusalén, va al templo y lo encuentra lleno de comerciantes haciendo negocios y los echa a latigazos, pidiéndonos que tratemos con respeto a Dios y a las cosas de Dios. Por la tarde pasa por el monte de los olivos, donde estuvo haciendo un rato de oración, y vuelve a pie a Betania.
A lo mejor Dios tampoco encuentra en ti los frutos que Él esperaba. Pídele perdón. ¿Tratas con respeto a Dios y a sus cosas? ¿Cómo te comportas en Misa, en el Oratorio, o en la Iglesia? ¿Haces con cariño las genuflexiones? Cuando oyes blasfemias, ¿pides perdón a Dios interiormente?
Fíjate como Jesús dedicaba todos los días a hacer un rato de oración como tú ahora. No lo dejes ningún día, aunque sea unos pocos minutos.
MARTES SANTO (31 de Marzo)
Jesús vuelve a Jerusalén. Pasan por el lugar de la higuera maldecida. Al ver el templo, profetiza que será destruído. Los discípulos están tristes porque Jesús les anuncia que dentro de dos días le matarán. Los cristianos, como Él, hemos aprendido a cumplir siempre la voluntad de Dios Padre, por encima de todo. Por ejemplo, Juana de Arco, cuando estaba al frente de sus soldados franceses, en una gran batalla contra Inglaterra, Dios le anuncia que ese día será herida. Entonces una amiga suya le dice que no vaya a pelear. Y Juana le contesta en tono irónico: "sal tú y di a mis generales que Juana de Arco no luchará porque tiene miedo a ser herida". Y salió valerosamente al frente de sus soldados, y fue gravemente herida.
No tengamos miedo de aceptar la voluntad de Dios. ¡Señor, sí, Tú siempre quieres lo mejor para mí! Quiero lo que quieras, quiero porque quieres, quiero mientras quieras.
MIÉRCOLES SANTO (1 de Abril)
Jesús se queda en Betania. Simón, el leproso que había sido curado por Jesús, invita al Señor a comer en su casa, por lo agradecido que le estaba. Mientras están comiendo, entra en la casa una mujer del pueblo llamada María; rompe un frasco de perfume carísimo y lo echa a los pies del Señor. Los besa y los seca con sus cabellos. A Jesús le gustó ese detalle de cariño.
Es entonces cuando Judas busca a los jefes del pueblo judío y les dice: "¿Qué me dais si os lo entrego?". Ellos se alegraron y prometieron darle dinero.
¿Eres agradecido como Simón por las veces que a ti también te he curado de tus pecados? Cada vez, después de confesarte, dale gracias por haberte perdonado.
A Jesús le gustará que hoy tengas algún detalle de cariño con Él, como María. Piensa ahora uno concreto y regálaselo ya.
JUEVES SANTO (2 de Abril)
La última Cena. Por la mañana de¡ Jueves, Pedro y Juan se adelantan para preparar la cena en Jerusalén. A la tarde llegaron al Cenáculo. Allí Jesús lavó los pies uno a uno. Luego, sentados a la mesa celebra la primera Misa: les da a comer su Cuerpo y su Sangre y les ordena sacerdotes a los Apóstoles para que, en adelante, ellos celebren la Misa. Judas salió del Cenáculo antes, para entregarle. Jesús se despidió de su Madre y se fue al huerto de los Olivos. Allí sudó sangre, viendo lo que le esperaba. Los discípulos se durmieron. Llegó Judas con todos los de la sinagoga y le da un beso. Entonces, le cogieron preso y todos los Apóstoles huyeron. Lo llevan al Palacio de Caifás, el Sumo Sacerdote. Le interrogan durante toda la noche: no duerme nada.
Hazle tú hoy compañía al Señor, que está solo. Haz el propósito de no abandonarle nunca, y de visitarle con frecuencia en el sagrario.
VIERNES SANTO (3 de Abril)
Hoy muere. Al amanecer del viernes, le juzgan. Tiene sueño, frío, le han dado golpes. Deciden condenarle y lo llevan a Pilatos. Judas, desesperado, no supo volver con la Virgen y pedir perdón, y se ahorcó. Los judíos prefirieron a Barrabás. Pilatos se lava las manos y manda crucificar a Jesús. Antes, ordenó que le azotaran. La Virgen está delante mientras le abren la piel a pedazos con el látigo. Después, le colocan una corona de espinas y se burlan de Él. Jesús recorre Jerusalén con la Cruz. Al subir al Calvado se encuentra con su Madre. Simón le ayuda a llevar la Cruz. Alrededor de las doce del mediodía, le crucificaron. Nos dio a su Madre como Madre nuestra y hacia las tres se murió y entregó el espíritu al Padre. Para certificar la muerte, le traspasaron con una lanza. Por la noche, entre José de Arimatea y Nicodemo le desclavan, y dejan el Cuerpo en manos de su Madre. Son cerca de las siete cuando le entierran en el sepulcro.
¡Dame, Señor dolor de amor! Ojalá lleves en el bolsillo un crucifijo y lo beses con frecuencia.
SÁBADO SANTO (4 de Abril)
Jesús ha muerto. Todo el día de hoy, su Cuerpo reposa en el sepulcro, frío y sin vida. Ahora nos damos cuenta de lo que pesan nuestros pecados. Jesús ha muerto para redimirnos.
Estamos tristes. La Virgen María también está triste, pero contenta porque sabe que resucitará. Los Apóstoles van llegando a su lado, y Ella les consuela.
Pasa el día unido a la Virgen, y con Ella acompáñale a Jesús en el sepulcro. Haz el propósito de correr al regazo de la Virgen cuando te hayas separado de Él.
DOMINGO DE RESURRECCIÓN (5 de Abril)
En cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su Cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado. Van corriendo donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia: ¡Ha resucitado! Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. Ahora entienden que Jesús es Dios. El desconsuelo que tenían, ayer, se transforma en una inmensa alegría. Y rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos. Y todos permanecen con la Virgen esperando el momento de volver a encontrarse con el Señor.
Desde entonces, todos los cristianos podemos tratar al Señor, que está Vivo. Hoy estamos muy contentos y es momento de darle constantemente gracias a Dios.
Como Pedro y Juan, tú también tienes que preocuparte de que tus amigos sepan que Jesús ha resucitado, y le traten. Pídele esa preocupación.
Texto del P. José Pedro Manglano Castellary
miércoles, 25 de marzo de 2015
La importancia de mantener el anonimato en Internet
Internet ni es seguro, ni deja de
serlo, simplemente es una plataforma en la que podemos encontrar a personas de
toda clase. Mantener el anonimato siempre que sea posible cuando utilizamos
Internet puede ser crucial para evitar algunos de los riesgos que nos
encontramos en la Red.
Los expertos en seguridad no dejan de decirnos lo importante que
es no dar datos personales sobre nuestra vida, o sobre dónde
vivimos en sitios como redes sociales. No está mal que nuestros amigos puedan
ver dónde vivimos, o puedan saber dónde hemos ido de vacaciones, pero lo cierto
es que en muchas ocasiones no tenemos cuidado con las personas que pueden ver
esos datos, e incluso los hacemos públicos, pensando es información trivial. Y
es posible que nosotros encajemos en el siguiente perfil.
Sonia es una chica de 25 años que utiliza las redes sociales
diariamente. Forman parte de su trabajo. Las conoce a la perfección y suele
publicar con regularidad mensajes en las diferentes redes sociales en las que
tiene abierta una cuenta, lo que incluye cosas como lo que come, cuándo llega a
casa, o cuándo se va al apartamento en la playa en el que veranea. Nunca
consideró que eso pudiera ser un riesgo para ella. Quiso utilizar sus redes
sociales para conseguir un nuevo y mejor trabajo, e hizo pública toda la
información sobre ella disponible en Facebook: qué estudió, dónde ha trabajado,
dónde vive. Al fin y al cabo, así podrían saber más sobre ella aquellas
personas que tuvieran interés en contratarla si buscan información sobre ella
en redes sociales.
Lo que nunca pensó Sonia es que una banda que se dedica a robar en casas
monitorizaba cuentas de su ciudad para ver cuándo alguien se iba de vacaciones,
sabiendo así que su casa quedaría libre. En el caso de Sonia, toda la
información era accesible para cualquier persona del planeta, por lo que no
tardaron mucho tiempo en entrar en su casa, llevarse los dispositivos
electrónicos y los productos de valor, y volver a cerrar la puerta al marcharse.
Sonia solo pudo darse cuenta de esto más de una semana después, cuando ya era
totalmente imposible poder localizar a los ladrones de dicho material.
¿Podría ser tu caso?
Uno no puede ser completamente anónimo en Internet, pero sí puede, por
ejemplo, decir que se va de vacaciones sin haber dicho nunca dónde vive. Y si
ya lo has hecho, y además no quieres renunciar a la posibilidad de enviar una
fotografía de la playa, recuerda que no tienes por qué decir a los cuatro
vientos cuándo te vas, cuando llegas, cuánto tiempo estarás fuera, o si la casa
se quedará vacía. Por otro lado, si vas a publicar en Facebook una foto o un
mensaje, recuerda que puedes establecer un nivel de privacidad, de
manera que solo un grupo de tus usuarios lo vean. Quizás
podrías crear un grupo de “Usuarios confiables” que tengas seleccionado como
predeterminado, y al que mandes las cosas cuando no quieras que la vean todos
lo demás de manera precisa.
Yo ya estoy en Twitter y Facebook,
¿anonimato?
Pero hablamos de anonimato. Y uno se pregunta. Si ya estoy en Facebook y
Twitter, si hasta me he buscado en Google y encuentro mis notas de
selectividad, y busco mi DNI y están todos mis datos, ¿cómo es posible ser
anónimo?
No puedes desaparecer de Internet, eso está claro, pero sí puedes evitar
que las personas relacionen toda la información. Y quizás el caso de Carlos te
pueda resultar, si no familiar, preocupante por algún caso de tu familia, o por
ti mismo.
Carlos era un joven de 17 años que se dedicaba a jugar a videojuegos. El
mundo de los juegos online le llevó a jugar con personas de todo el mundo, algo
que es totalmente común hoy en día y que no tiene por qué ser peligroso. Sin
embargo, eso también supone tener que jugar con personas de todo tipo, algunas
de las cuales sí podrían ser peligrosas. Carlos participaba en una liga online
en la que la mayoría de los usuarios dan su nombre completo y real. Y le tocó
jugar con otro usuario una partida que, finalmente, ganó Carlos. Durante la
partida recibió insultos, algo que también es común por parte del perdedor. El
mayor problema estuvo en que la situación fue a peor. Este otro usuario no era
un simple jugador, sino que formaba parte de una agresiva banda. No dejó en paz
a Carlos en ningún momento, y siguió enviándole mensajes amenazantes, mucho
después de finalizar el partido. Como es obvio, no tardó mucho en localizar el
nombre completo de Carlos, así como sus perfiles en redes sociales, asociados a
su cuenta como jugador, y consiguió encontrar en Internet la dirección en la
que vivía. Un día, Carlos recibió un mensaje amenazante de este usuario,
indicándole que sabía dónde vivía, y que tuviera mucho cuidado porque algún día
iría a visitarle.
Esta última situación no es tan infrecuente. Entre los insultos, y algo
más, hay tan solo un paso, y si no mantenemos el anonimato, podríamos facilitar
la tarea a personas peligrosas que podemos encontrar en Internet. La familia de
Carlos denunció la situación a la Policía, y aunque procuran no darle
importancia, viven con cierta preocupación por si este mensaje algún día se
hace realidad y se encuentran con consecuencias poco deseables.
¿Cómo podría haberse evitado? Si no podemos controlar toda la
información que hay sobre nosotros en Internet, quizás sí podamos evitar
reconocer quiénes somos en determinados entornos. La misma liga en la que
Carlos participó permitía introducir un alias, y no era imprescindible enlazar
a sus perfiles en redes sociales. El usuario de juegos de Carlos hubiera podido
ser anónimo, y cualquier otro usuario peligroso con el que hubiera jugado,
podía no haber conocido más allá que un simple apodo que Carlos utilizó en el
juego, sin más medios para localizarle.
Dos ejemplos, miles de casos
Sin embargo, estos eran simplemente dos ejemplos, muy frecuentes, de
algo que podría ocurrirnos si no actuamos con precaución cuando utilizamos
servicios online. Internet es una plataforma maravillosa que nos permite
ponernos en contacto con personas que están al otro lado del mundo, buenísimas
personas a las que nunca habríamos conocido de otra manera. Pero curiosamente,
también puede hacer que nos relacionemos con personas peligrosas que viven en
nuestro barrio y a las que normalmente evitaríamos al caminar por la calle.
Cuando utilizamos Internet, no sabemos con quién estamos contactando, por ello,
la recomendación siempre es la misma, toda precaución es poca cuando se trata
de navegar por Internet. Es imprescindible utilizar el sentido común, evitar en
todo lo posible dar información de manera pública, y tratar de actuar en
Internet tal y como lo haríamos en la vida real.
domingo, 22 de marzo de 2015
jueves, 19 de marzo de 2015
¿Qué es la Computación en Nube?
La computación en nube es un sistema informático basado en Internet y centros de datos remotos para gestionar servicios de información y aplicaciones. La computación en nube permite que los consumidores y las empresas gestionen archivos y utilicen aplicaciones sin necesidad de instalarlas en cualquier computadora con acceso a Internet. Esta tecnología ofrece un uso mucho más eficiente de recursos, como almacenamiento, memoria, procesamiento y ancho de banda, al proveer solamente los recursos necesarios en cada momento.
El término “nube” se utiliza como una metáfora de Internet y se origina en la nube utilizada para representar Internet en los diagramas de red como una abstracción de la infraestructura que representa.
Un ejemplo sencillo de computación en nube es el sistema de documentos y aplicaciones electrónicas Google Docs / Google Apps. Para su uso no es necesario instalar software o disponer de un servidor, basta con una conexión a Internet para poder utilizar cualquiera de sus servicios.
El servidor y el software de gestión se encuentran en la nube (Internet) y son directamente gestionados por el proveedor de servicios. De esta manera, es mucho más simple para el consumidor disfrutar de los beneficios. En otras palabras: la tecnología de la información se convierte en una servicio, que se consume de la misma manera que consumimos la electricidad o el agua.
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